Desde que supe que estaba embarazada surgieron en mi un sinfín de sentimientos y preocupaciones, desde que comer hasta que escuchar y pensar para que todo fuera en bien de mi hijo, después de su nacimiento no se reducen estas obligaciones, solo van cambiando de forma, ahora me preocupo por lo que digo y por lo que el escucha por que sé que todo se reflejara en lo que sienta o haga.
Alguna vez una prima coincidió con mi hermana menor en la escuela secundaria yo iba en el turno de en la tarde ellas en la mañana aunque en diferente grupo, total que recuerdo que llegue temprano y pase a ver a mi hermana y llorando me contó que esta prima le había dicho cosas muy hirientes y muy fuera de lugar ya que eran en relación a nuestros padres que se habían separado hacia ya varios años, total que le reclame lo que le había dicho a mi hermana, mas allá del hecho lo que se me quedo muy grabado fue que esta chiquilla andaba repitiendo lo que seguramente escucho en una conversación de adultos chismosos o malintencionados así pues desde ahí comprendí que no puedes creer todo lo que escuchas sea quien sea el que lo diga y también a no formarme una opinión basada en las impresiones de otras personas.
Todos guardamos traumas y rencores por que somos humanos y a veces herimos sin intención y a veces por orgullo no demostramos que nos hirieron y lo guardamos haciendo que una insignificancia crezca, pero hay que tener cuidado con lo que decimos y hacemos no podemos hacer que nuestros hijos carguen con nuestros traumas o "enemigos", sobretodo si nosotros delante de los demás simulamos que todo esta bien, así solo les enseñamos la hipocresía y el rencor sin razón.
Bien se dice que los hijos son reflejo de los padres y de lo que viven y escuchan en su hogar.
Siendo congruentes con lo que decimos y lo que hacemos y siendo fieles a nosotros mismos daremos un buen ejemplo por que independientemente de lo que crean sabrán que eres una persona recta y eso es mas importante.
"La palabra convence, pero el ejemplo arrastra."
Alguna vez una prima coincidió con mi hermana menor en la escuela secundaria yo iba en el turno de en la tarde ellas en la mañana aunque en diferente grupo, total que recuerdo que llegue temprano y pase a ver a mi hermana y llorando me contó que esta prima le había dicho cosas muy hirientes y muy fuera de lugar ya que eran en relación a nuestros padres que se habían separado hacia ya varios años, total que le reclame lo que le había dicho a mi hermana, mas allá del hecho lo que se me quedo muy grabado fue que esta chiquilla andaba repitiendo lo que seguramente escucho en una conversación de adultos chismosos o malintencionados así pues desde ahí comprendí que no puedes creer todo lo que escuchas sea quien sea el que lo diga y también a no formarme una opinión basada en las impresiones de otras personas.
Todos guardamos traumas y rencores por que somos humanos y a veces herimos sin intención y a veces por orgullo no demostramos que nos hirieron y lo guardamos haciendo que una insignificancia crezca, pero hay que tener cuidado con lo que decimos y hacemos no podemos hacer que nuestros hijos carguen con nuestros traumas o "enemigos", sobretodo si nosotros delante de los demás simulamos que todo esta bien, así solo les enseñamos la hipocresía y el rencor sin razón.
Bien se dice que los hijos son reflejo de los padres y de lo que viven y escuchan en su hogar.
Siendo congruentes con lo que decimos y lo que hacemos y siendo fieles a nosotros mismos daremos un buen ejemplo por que independientemente de lo que crean sabrán que eres una persona recta y eso es mas importante.
"La palabra convence, pero el ejemplo arrastra."
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